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jueves, 31 de mayo de 2012

Raúl se va a Madrid


Es un chico como tantos otros de su edad, quizás un poco más tímido. Estudia 3º de ESO y saca unas notas bastante buenas. Le gusta leer, algo poco habitual entre los de su generación, pero también le gusta todo eso que se ha dado en llamar “nuevas tecnologías”. En clase, como tantos otros de su edad, se monta en la ola de la charla adolescente cuando toca, pero aunque pregunta poco, atiende las explicaciones y trabaja; es responsable y pasará de curso sin problema. En la ficha personal que cubrió en setiembre, dice que le gustaría ser actor o profesor, algo raro para un tímido, pero que responde  a su afán creativo de aprender y comunicar cosas.

Hace un par de días le ha dicho “a la de Sociales”, que es también su tutora, que el jueves faltará a clase; no te preocupes, dice la profe, me traes el justificante y ya está… Entonces unas compañeras añaden, “es que se va a Madrid con sus padres” y la profe, tras una pausa señala, “pues eso, me traes el papel firmado de casa y ya está”…

Raúl está preocupado, ha nacido y crecido en algo que los mayores llaman estado del bienestar, pero de un tiempo a esta parte no escucha más que cosas sobre la crisis, sobre los sueldos más pequeños, sobre despidos y cierres… Su tutora y otros profesores han hecho huelga un par de días y han ido a manifestaciones, porque está en peligro la enseñanza pública; también en la sanidad hay protestas y movilizaciones. Raúl escucha que se van a perder derechos conseguidos durante años de lucha y está preocupado.

Desde hace unos días además, la minería asturiana y la de otras regiones españolas, está enzarzada en algaradas y cortes de carretera…; hay mineros encerrados en un pozo leonés del Bierzo, en el Candín de Langreo y en el Santiago de Aller… El ministerio de Industria, se niega a negociar sobre los recortes en los fondos públicos para ayudar al carbón en los Presupuestos de 2012. Según CCOO y UGT, esto llevará irrevocablemente al cierre de las explotaciones del carbón y al abandono a su suerte de las cuencas mineras. Muchos afirman que los pozos no pueden mantenerse y que hay que cerrarlos. Raúl que nació y vive en la cuenca minera y cuyo padre trabaja en la mina, es lógico que se pregunte ¿qué va a pasar? 

Raúl estudia este año en Sociales, Geografía de la población, económica y política. Este viaje con su padre y su madre le va a venir muy bien: comprobará por si mismo lo diferente que es un pequeño pueblo como el suyo de la gran metrópoli que es la capital de su país; verá los distintos paisajes agrarios e  industriales que se extienden y cambian a lo largo de más de 400 kms.; atravesará en ese viaje, infraestructuras que salvan valles y cordilleras… Pero sobre todo, aprenderá lo que son los derechos de expresión y manifestación que se recogen en la Constitución del estado del que es ciudadano. Este año además, se cumplen 50 de la huelga minera de 1962, lo que tiñe de un especial simbolismo la caminata que Raúl se dará hoy por las calles de Madrid. 

La profe de Sociales que también es hija de minero, piensa cuanto le debe al esfuerzo de su padre, ya fallecido, y al mineral del que salió el dinero para convertirla en la persona que hoy es. Cuando empiece sus clases esta mañana y vea el asiento vacío de Raúl, sabrá que cuando su alumno recorra la Castellana, junto a su padre y a su madre, estará recibiendo una lección de vida que no viene en los libros. 

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre piratas, filibusteros y zafios


Decía Mark Twain que un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover.

Durante años los bancos en este país han publicitado en sus juntas de accionistas, los millonarios beneficios que se obtenían en cada ejercicio en su cuenta de resultados y alentaban no al ahorro sino al consumo y a la especulación. Era la época de las vacas gordas.

En esos momentos se ponía alfombra roja a los clientes que acudían a solicitar un préstamo y se les daban todas las facilidades del mundo para contratar, ya fuera hipotecario o personal, vendiendo la idea de que era algo absolutamente normal en el mercado y que era así como debían hacerse las cosas. El sector inmobiliario era el gran dios benefactor y el consumo individual su sumo sacerdote.

También en esos momentos se recibía a quien tenía unos ahorros como si fuera el mismísimo Rockefeller; pero nada de tener el dinero quieto en un interés mesurado y seguro. Se cercaba a los clientes dubitativos con una estrategia de acoso y derribo y se les vendía el negocio del siglo: participaciones preferentes, inversión en Bolsa y todo tipo de productos de ingeniería financiera… Y mucha gente picaba, pensando que aquellos bancarios (en realidad acosados y cercados por sus jefes y sus cuentas de resultados) no podían engañarlos.

Era tal el ansia especuladora que a los clientes conservadores (como el sistema les nombra) se les obligaba cuando iban a renegociar su depósito a plazo fijo a coger otros productos de la casa (un seguro, una tarjeta de crédito…) aunque el cliente no la quisiera o necesitara. Y por supuesto como se suele decir como los bancos no dan puntada sin filu, te cobraban hasta por respirar el aire de la oficina.

Ahora es la época de las vacas flacas, de responder de gestiones imprudentes y de actividades que rozan el límite de lo legal, de explicar como una deuda de 4.000 millones pasa en quince días a 23.000... Y sobre todo es hora de responder ante la opinión pública, pero como los antiguos señores feudales se creen por encima del bien y del mal y con derecho de pernada, que en este caso es negar cualquier responsabilidad y mientras el resto de los mortales se ven desahuciados, despedidos o rebajados en sus pensiones y sueldos, ellos, la clase bancaria, se van de rositas con indemnizaciones y pensiones millonarias.

Yo creo que Mark Twain, ofrece en su definición una visión edulcorada de los banqueros, pero hay que comprender que hablamos del siglo XIX y que con la que está cayendo, en el siglo XXI, es mejor definirlos con las palabras del galés Bartholomew Roberts, que decía que en un trabajo honrado lo corriente es trabajar mucho y ganar poco; la vida del pirata, en cambio es plenitud y saciedad, placer y fortuna, libertad y además poder.

CODA: por cierto, el término filibustero es sinónimo de pirata y se conoce en términos políticos el filibusterismo, como cualquier forma de obstrucionismo parlamentario o de interpretación interesada de los reglamentos y usos políticos que beneficie a un grupo sobre sus rivales, entorpezca la labor de éstos o la ridiculice. Ayer lunes hemos visto un buen ejemplo en el traspaso de poderes de los Consejeros salientes de Foro respecto a los entrantes del PSOE, aunque más que de filibusterismo habría que hablar de zafiedad marca FAC.

viernes, 25 de mayo de 2012

El fútbol como estrategia política


De todos es sabido que en la época del Imperio Romano al pueblo se le satisfacía con pan y circo y así olvidaba las miserias de su vida diaria. Salvando las distancias el circo era el deporte de la época.

En tiempos más cercanos y en nuestro país, la dictadura de Franco, aunque era un poco chapuzas para otras cosas, manipuló con especial habilidad el tema del deporte y por encima de sus variantes, el fútbol, que viniera o no viniera a cuento se utilizaba como panacea de todos los males. Desde el gol de Marcelino a las finales de la Copa de Europa, once hombres corriendo por el campo, se convertían en héroes depositarios de las esencias patrias; pero pasaba lo mismo en los partidos de liga y en la Copa del Generalísimo. Como en el Imperio Romano, los españolitos de a pie se olvidaban de la falta de libertad, de las dificultades diarias y de la grisura del panorama general. Especialmente cuando el Régimen pasaba por momentos críticos, el fútbol resurgía como escudo protector y bebedizo para el olvido.

Hoy, muchos piensan que si los viejos trucos funcionan, ¿por qué no utilizarlos? Esperanza Aguirre que suele hacer y decir las cosas sin complejos, no tiene ningún reparo en recurrir a mañas rancias y aunque sabe que se le verá el truco, entre pitos y flautas, algunas cosas se diluyen. Y es que doña Esperancita se las sabe todas: mientras se mete baza con faltas de respeto, abucheos y demás zarandajas, no se habla de recortes en enseñanza, sanidad y otros servicios públicos; no se pregunta por la diferencia entre lo real y lo confesado en el déficit;  no se interroga a la Sra. Consejera de Bankia, dónde estaba, mientras se hacían mangas y capirotes con el dinero de todos.

En todo caso, yo creo que la señora Aguirre, debería considerar que una copa creada en 1903, a raíz del éxito de la Copa de la Coronación, disputada un año antes y que se ha llamado Copa de Su Majestad el Rey, entre 1903 y 1932, Copa de Su Excelencia el Presidente de la República entre 1932 y 1936, Copa de Su Excelencia el Generalísimo entre 1939 y 1976 y desde la temporada 1976/77 y nuevamente Copa de Su Majestad el Rey, ha superado todos los controles de calidad política y que a estas alturas, organizar este pifostio es un poco ridículo. La verdad, eso de no acudir el palco, levantarse y marchar y cuestiones similares, a mí me da muy mal rollo y me hace recordar a Hitler, cuando en los Juegos Olímpicos de Berlín se fue furibundo, tras la victoria del atleta negro Jesse Owens.

Por cierto, a mí no me gusta el fútbol, pero que gane el mejor.

martes, 22 de mayo de 2012

¿Qué me pasa doctor?



El siguiente texto, corresponde a la rueda de prensa de Ana Mato, ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. El acto se perpetró el viernes y fue captado por la SER.
Salvo el texto en mayúscula, que es de cosecha propia, lo demás en cursiva, corresponde a la transcripción que se colgó en el blog Manifestamaniacos. Les aconsejo que escuchen la grabación y lean al mismo tiempo; la sensación oscilará entre el ataque de risa compulsiva y el de estupor profundo.

(LA MINISTRA EMPEZÓ EMBALADA)

Buenas, buenas días, buenas tardes a todos. En primer lugar agradecerles… Vamos, hemos universalizado la sanidad para los españoles. Saben ustedes que la sanidad es universal y que estaba recogida en muchas leyes pero nunca se aplica hasta el final. Todos los españoles tienen derecho a asistencia sanitaria gratuita. Todos sin dejar uno. Lo primero que vamos a hacer es, eeehhh…, incorporar al derecho español un artículo de una directiva que les diré que está incorporado al derecho español todo, eeeh… laaa… toda la directiva menos un artículo que justo es el artículo que prohíbe de forma explícita desplazarse en busca de atención sanitaria.

(Y AQUÍ PATINO Y SE DESLIZÓ SIN FRENO Y EN PICADO)

Luego hemos quitado también una cartera que llamamos cartera común suplementaria que la adjunto si me lo permiten con la cartera accesoria. Ahí estarían pues las prestaciones farmacéuticas, las terope.. tripe… teroperapéuticas, ehh… me he equivocado en la, en el nombre, y poner en valor lo que tiene mucho en valor, porque no hay cosa que tenga más valor que una medicina que cura enfermedades. Hemos adoptado una medida que ya estaba adoptada. Lo más importante que por primera vez los parados sin prestación parlamentaria, que… perdón sin presta sin… sin pre… presta sin prestación sin prestación por desempleo, perdón…

(EL GOLPE HABIA SIDO MONUMENTAL Y ESTABA CONMOCIONADA)
En definitiva, eeeh… lo que les decía. No es lo mismo una persona que no está enferma en su consumo de medicamentos que una persona que está enferma. Los pensionistas que es no pagan nada son aquellos que ya no tienen derecho a prestación por desempleo, es decir los que ya tienen los que tienen simplemente eeehh… los… Ah perdón, pensionistas. Pensionistas son de los que tienen el… hablamos de renta no de pensiones. Pues yo ya me voy a callar… 

(SENSACIÓN DE ALIVIO GENERAL ENTRE LOS PRESENTES)

Ana Mato que habló de la Sanidad como de un puntal básico del Estado, coloca cargas explosivas en su base, y los resultados de la onda expansiva, los tenemos a la vista.
Hoy que  la enseñanza pública (profesorado, alumnado, familias y amigos) está convocada a una jornada de huelga y lucha, espero sin vivir en mí, la comparecencia de Wert -al que en algunas fotos le veo un parecido más que razonable con El Joker- y que desde sus posiciones de sociólogo demoscópico e intercomunicador, puede llevarnos a profundidades jamás alcanzados por el ser humano.
¡Socorro!

lunes, 14 de mayo de 2012

El síndrome de los idus

Ya se sabe (como en la película Los idus de marzo) que una cosa es el mensaje que se ofrece al pueblo y otra los codazos y las zancadillas internas.

Desde el año pasado, Asturias ha marchado sin control. Primero fue ir dando tumbos, perdidos el norte y la vergüenza, en una absoluta tomadura de pelo a la ciudadanía. No se recuerda cosa similar en no hacer y en no dejar hacer: los altos cargos, permanecieron inanes, con el libre albedrío y el sentido común (si lo había) amarrado corto por el General Presidente que iba contra todo con la fineza de un elefante en una cacharrería; o estáis conmigo o estáis contra mí les dijo a sindicatos, patronos, clase universitaria, clase obrera, autónomos, pescadores, cazadores, votantes afines, amigos, compañeros y ciudadanos del común. Mientras tanto, las instituciones funcionaban a ralentí, pero funcionaban, por la labor de sus trabajadores a pesar de estar acosados y en el punto de mira. 

Tras las elecciones de marzo y cuando parecía que pese a los ajustados resultados, las cosas podían encarrilarse, surge otra vez la desvergüenza, fruto del ansia de poder y de la inquina personal de Paco Cascos, que no le importa lo que se lleve por delante con tal obtener lo que quiere – o al menos intentarlo - y satisfacer sus ansias de venganza. Él y su grupo, enmierdaron el resultado electoral; esta vez se iba contra la Junta Electoral, la fiscalía y el voto emigrante, con unas actitudes que no eran las que  mantuvo en la época de Sergio Marqués, cuando cubierto de ceniza y rasgándose las vestiduras, gritó aquello de prefiero partido sin gobierno a gobierno sin partido. 

Mientras tanto el PP sigue envuelto en su propia guerra, donde nadie se fía de nadie y las navajas se ocultan dispuestas a abrirse; en medio destaca la figura doliente de Cherines, que tan pronto habla de pacto de investidura pero sin pacto de gobierno, como de su propia candidatura a la presidencia, como de dar apoyo a Foro supeditado al voto de UPyD… Y digo figura doliente, porque a mí, que cuando las aguas bajan turbias, me gusta mirar los gestos al margen de lo que digan las palabras, me parece muy revelador ese no buscar los ojos del otro, ese aferrarse a cualquier objeto, papel o guiño, que sirva de Macguffin sin relevancia en lo que vaya a venir. Me temo que le puede la tensión de la película y las dudas del bando en el que quiere estar.

Por su parte, el único representante de UPyD, se deja querer como una prima donna y espera salir del paso, perdiendo el menor número de plumas; de todas formas debe tener sangre gallega, porque no se sabe si sube o si baja y empieza a usar su voto como algunas personas usan su cuerpo. Esperemos que no sea un mal calco de don Francisco (el líder de Foro, por supuesto) porque parece que ya apunta  maneras de “aquí se hace lo que yo diga”.

Y con todo este panorama, la flor que le faltaba al ramo, es la amenaza de intervención de la Hacienda nacional, prueba irrefutable de que Asturias es para algunos un banco de pruebas, un campo de batalla y un laboratorio para experimentos de todo tipo, mientras que las personas que la poblamos, podemos ser engañados y vapuleados en nuestros derechos y necesidades. Bueno no todos, porque parte de esa ciudadanía se dejó engañar no una sino dos veces, y ya se sabe que cuando eso ocurre, la primera vez será culpa de quien te engaña, pero la siguiente será culpa tuya. De todas formas, alguien dijo una vez que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece y algunas personas han dejado su soberanía (si saben lo que es eso) en manos de charlatanes y pajarracos de mal augurio. Como dije alguna vez, votar con los pies fríos y la cabeza caliente, es la mejor manera de coger un resfriado democrático, aunque me parece que esto ya es una neumonía muy seria.

Desde hace meses, como una Casandra cualquiera, clamo ante como se practica el arte de destruir una región y me confirmo en la idea de que no hay nada más peligroso que un verbo ilimitado en manos de un ser limitado. ¿Hay alguna posibilidad -por pequeña que esta sea- de que nos demos cuenta de una vez por todas que alguien tiene problemas de cordura…?


miércoles, 9 de mayo de 2012

Una de vampiros


Hay años que no se está para nada. Ni las personas ni los pueblos. Se suma una alergia primaveral, una crisis económica, un trance político y se entra directamente en un drama semejante al final de La Dama de las camelias, malaventura en estado puro. Miras alrededor y todo anuncia tormenta, hay una tensión  malsana en el aire, a punto de estallar y nuestra esencia vital se nos escapa a chorros. Sin duda algún vampiro nos acecha, no a la búsqueda de nuestra sangre sino de nuestra energía.

A los vampiros modernos se les reconoce fácilmente; suelen tener cierta prestancia, aunque a veces y según que circunstancias, les falla el aliño indumentario; son habladores natos y monotemáticos (ellos y sus intereses en particular); nunca están cuando se les necesita, si bien parecen tener la solución a todos los problemas; se consideran imprescindibles y están convencidos de que nadie les iguala; aparentan ser  generosos, tolerantes, dialogantes, pero en cuanto te descuidas, asoman los colmillos y nada te salva de la dentellada feroz directamente a la yugular.

Los vampiros modernos tienen sin embargo en comparación con los clásicos algo que los asemeja, y es su rechazo a la luz; en cuanto se les enfoca con un poco de pericia con la verdad, la honestidad o el bien hacer, se descubren sus mentiras, sus trapicheos, sus artimañas… Y cómo los clásicos, suelen deshacerse en un montón de polvo.

Hay años que no se está para nada, pero a veces una mañana al leer el periódico, se encuentra la diferencia entre un vampiro energético que paraliza lo que toca y algunos hombres buenos.

Addenda: La Oreja verde ( por la idea para el comentario)